martes, 14 de agosto de 2018

“Una Iglesia libre, en un Estado libre, en una sociedad de hombres y mujeres libres”




Consideraciones sobre el tema luego de escuchar algunas voces que repiten frases, slogans, o viejos axiomas, que si bien pudieron ser ciertos en algún momento histórico, personalmente creo que no lo son en la actualidad. 

La separación Iglesia-Estado es el concepto legal y político por el cual las instituciones del Estado y religiosas (Iglesias, cultos) se mantienen separadas y la Iglesia no interviene en los asuntos públicos; teniendo cada parte una autonomía para tratar los temas relacionados con sus esferas de influencia. 

Según los teóricos , la separación Iglesia-Estado está relacionada con la extensión de la libertad de culto a todos los ciudadanos; y, se condiciona a partir de este derecho la relación entre el Estado y la Iglesia. 

Ocurre sobre todo aquellos Estados con religión de Estado u oficial que favorecen legal y/o informalmente una religión en detrimento de las demás por medio del patronato regio u otras acciones similares. 

La separación entre Iglesia  y Estado es una idea que comienza a surgir a partir del humanismo. Se consolida con la Ilustración, por medio de la corriente filosófica racionalista, llegando a ser una política oficial durante la Revolución francesa, la Independencia estadounidense y las revoluciones burguesas, que buscaban deshacer la llamada "alianza entre el Trono y el Altar". 

¿De qué hablamos cuando hablamos de separación entre la Iglesia y el Estado? 
 en el caso argentino en particular

Para el ex presidente del Consejo Argentino para la Libertad Religiosa (CALIR), el abogado Juan Navarro Floria, esa separación “se produjo hace tiempo” y se plasmó en un concordato con el Vaticano,  suscripto en 1966, (al final se cita ese documento) En lo formal -en los hechos ya había ocurrido- con la injerencia del Estado en la designación de los obispos y estableció los principios de “autonomía y cooperación” para regir las relaciones Iglesia–Estado. 

Se mantuvo, sí, el “sostenimiento” del culto católico, establecido en la Constitución, la exigencia de que el presidente de la Nación sea católico y la conversión de los indígenas. Las dos últimas cuestiones fueron suprimidas en la reforma constitucional de 1994. 

Con respecto al sostenimiento, lo que en realidad hace el Estado es un aporte mensual a los obispos, párrocos de frontera y seminaristas diocesanos que, en total, representa menos del 10 % del presupuesto total que maneja la Iglesia para su funcionamiento. 

Es sabido que  existe en medios eclesiásticos un acuerdo cada vez más extendido de que esto constituye una rémora y que los obispos deberían renunciar a ese aporte. Hace años que están estudiando mecanismos para su completo financiamiento, que lleva ya demasiado tiempo. 

Muchos citan la realización de los   Tedeum en fechas patrias, y esto no es  una  imposición de la Iglesia, sino un pedido del gobierno de turno, baste recordar que por años no hubo tedeum.   

Así las cosas, no quedaría mucho por hacer en materia de “separación”. Es más un entrador slogan que una realidad acuciante y a realizar. Si no puedo dejar de citar que en momentos en que en la Argentina cuenta con un obispado cercano a los que mas necesitan y menos tienen, los sectores de la extrema izquierda confluyen en sus criticas con sectores duros de la derecha en cuanto a las criticas a la iglesia y a su obra.

Si será necesario ver provincia por provincia. 

Sumado a que  en  mi humilde opinión,  la separación no afectará ni modificará el grado de influencia mucha o poca de la iglesia

Mons. Buenanueva a expresado en una frase una línea de acción con la que me identifico y acuerdo : “Una Iglesia libre, en un Estado libre, en una sociedad de hombres y mujeres libres”


  Deudas históricas


Historiadores y constitucionalistas no se han puesto completamente de acuerdo respecto de los motivos que llevaron a incluir un texto como el antes citado en nuestra Carta Magna. 

Algunos sostienen: “En 1822, la Iglesia fue privada de esas fuentes de recursos, por la supresión de los diezmos, de los conventos y la confiscación de bienes eclesiásticos. Sólo la Iglesia católica sufrió esas confiscaciones. Las leyes dispusieron esas medidas, al mismo tiempo que impusieron al Estado la obligación de sostener económicamente al clero y pagar los gastos del culto. Los constituyentes de 1853 se sabían obligados por ese compromiso y lo incluyeron en la Constitución” (proyecto de ley 6389/2006 de los diputados nacionales Hugo Franco y Carlos Dellepiane).

De acuerdo con lo anterior, el actual aporte estatal al culto católico tendría, pues, antecedentes históricos a modo de reparación, en cuotas anuales, por la confiscación de bienes operada durante la gestión de Bernardino Rivadavia a comienzos de la década de 1820. Esa tesis fue impulsada, entre otros, por Enrique Udaondo, quien en 1949, justo en momentos en que se reformaba el texto constitucional, calculó en varios millones de pesos el valor de las propiedades expropiadas a la Iglesia (prácticamente la mitad de lo que es hoy la Capital Federal).

Otros autores descreen que la inclusión del art. 2º de la Constitución fuera una compensación por los bienes enajenados décadas antes y dan otras posibles explicaciones. Ahora bien, sin perjuicio de lo anterior, no es menos cierto lo que al respecto opinan autores como Juan Navarro Floria que considera que el presupuesto estatal para el culto católico obedece también a que entonces el Estado ejercía las prerrogativas propias del llamado patronato nacional, es decir, intervenía en cuestiones internas de la vida de la Iglesia, por ejemplo, proponiendo obispos y arzobispos, o autorizaba la publicación de documentos procedentes de la Santa Sede.  

Es una historia poco conocida. Y explica el por qué de los aportes mensuales del Estado a la Iglesia. Se dio en Buenos Aires y también en otros puntos del país, aunque poco se conoce de lo que pasó en las provincias. La historia data de 1822, cuando se expropian gran parte de los bienes de la iglesia católica en ciudad de Buenos Aires y provincia de Buenos Aires. En total, 300 cuadras (manzanas) en Capital Federal y 35 mil hectáreas en provincia de Buenos Aires

Listado no oficial de lo que le expropiaron a la Iglesia.  En una publicación del año 1955, de la colección "Poco y Bueno" (folletos mensuales que difundían los estudiantes de teología del Seminario de Villa Devoto, en Buenos Aires, que junto a la revista Plus buscaban dar una visión cristiana a los temas de actualidad de esa época), aparece en detalle de los bienes expropiados a la Iglesia en tiempos de Rivadavia:

Textual, de la publicación de 1955:

TERRENOS DE LA CAPITAL EXPROPIADOS POR EL ESTADO EN 1822, VALUADOS EN PESOS MONEDA NACIONAL

- Propiedad calle Bolívar (Seminario), de 30 por 70, parte de la Avenida de Mayo y la Municipalidad.

- Manzana de la Merced (Reconquista, Cangallo, Sarmiento y 25 de Mayo, sin entrar la Iglesia).

-Manzana 25 de Mayo, Leandro Alem, Cangallo y Sarmiento hasta donde llegaba el río, en el límite de la Avenida Alem.

- Manzana de Balcarce, Paseo Colón, Alsina y Moreno hasta la barranca. Parte de la manzana de Santo Domingo (calle 5 de Julio), Balcarce, Venezuela y Belgrano.

- Parte de la manzana de Balcarce hasta la Avenida Colón, Belgrano y Venezuela.

-San Telmo, parte de la manzana de la Iglesia, Humberto I, San Juan, Defensa y Balcarce y la otra manzana de Balcarce a Avenida Colón, Humberto I y San Juan.

-Parte de la manzana de San Miguel (sin entrar la Iglesia) : calles Bartolomé Mitre, Suipacha, Rivadavia y Esmeralda.

- Hospital Betlemita, parte de la manzana de Defensa, México, Chile y Avenida Colón.

-Parte de la manzana de San Nicolás (antiguo) C. Pellegrini, Corrientes, Lavalle y Cerrito.

- San Ignacio, parte de la manzana sin entrar el Templo, comprendida entre las calles Bolívar, Perú, Alsina y Moreno.

- Parte de la otra manzana de la Ranchería, donde estaba el Mercado del Centro y que había sido vendida por el Estado.

- Manzana de Balvanera, excepto la Iglesia, ocupada por el Colegio de San José, calles Bartolomé Mitre, Azcuénaga, Cangallo y Larrea.

-El Hospicio de Miserere contaba con dos manzanas destinadas para quinta.

- Recoleta: comprende actual cementerio.

-Asilo General Viamonte: 1 hectárea y parte de la Plaza Intendente Alvear, calles Junín, Azcuénaga, Avenida Alvear y Vicente López (1 hectárea).

-Parte del actual Parque Avellaneda: tiene por límite las calles Lacarra, Monte, Juan B. Alberdi y Ameghino, incluso el barrio obrero Marcelo T. de Alvear (30 manzanas, aproximadamente).

-Parque Chacabuco (antiguo Polvorín), inclusive el barrio obrero Emilio Mitre, comprendido entre las calles Centenera, Asamblea, Avenida del Trabajo y Curapaligüe.

-Terrenos del Arsenal de Guerra, cuartel. Comprendido por las calles Garay, Pichincha, Pozos, 15 de Noviembre y Avenida Caseros (20 manzanas).

- Hospital Muñiz, situado entre las calles Monasterio, Santa Cruz, Los Patos, Avenida Vélez Sarsfield y Avenida A. Alcorta (8 manzanas).

-Parque Ameghino, comprendido entre las calles Monasterio, Santa Cruz, Avenida Caseros y Uspallata (4 manzanas).

-Hospicio de Alienadas y Asilo de Expósitos, situados entre las calles Vieytes, Caseros, Avenida Alcorta, Brandsen y Pedriel (14 manzanas).

-El cementerio de la Chacarita, que abarca más de 30 manzanas de terreno, comprendidas entre las calles Triunvirato, Avenida del Campo, Garmendia, Vías del Ferrocarril del Pacífico y Jorge Newbery.

- La "Plaza de los Andes", también formaba parte del antiguo cementerio, comprendiendo tres manzanas.

- El Asilo de Huérfanos y el Hospital Alvear, situados entre las calles Chorroarín, Punta Arenas y vías de los Ferrocarriles del Pacífico y Lacroze.

-El extenso Parque de Agronomía y los terrenos del Parque Guillermo Rawson y el Instituto del Cáncer, delimitados por las calles Tres Cruces, Avenida de los Constituyentes, Chorroarín, Avenida San Martín y Tinogasta.

- "El Hueco de los Sauces", es la actual Plaza Garay, situada entre las calles Pavón, Garay, Solís y Presidente Luis Sáenz Peña, compuesto de dos manzanas.

LA VALUACION DE ESTOS TERRENOS EN EL AÑO 1949 ERA DE: m$n. 1.149.000.000,00.
APENDICE III

TERRENOS UBICADOS EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, EXPROPIADOS POR EL ESTADO, VALUADOS EN PESOS MONEDA NACIONAL

-El terreno de la Estanzuela de Santo Domingo estaba situado frente al Río de la Plata, constaba de 13.499.208 metros cuadrados. Lo cruzaba el arroyo de Santo Domingo y la Cañada de Gaete. Fue adquirido una parte, en 1748, a Doña María Arroyo, viuda del capitán Luis de Pessoa y Figueroa, quien donó parte de una fracción contigua. Está situado en el actual Partido de Avellaneda.
-Terreno del Estado, que fue de los Mercedarios solicitado en compra por el General Ángel Pacheco, en el año 1840, en los actuales Partidos de Moreno y General Sarmiento, con un área de 7.569.688 metros cuadrados. Próximo al Paso de Morales, con frente al río de las Conchas cruzado por el arroyo de Las Catonas y parte del Campo de Mayo.

-Una chacra de los Mercedarios con un área de 7.199.577,60 metros cuadrados en el Partido de Moreno, vendida en el año 1839.

- Una estanzuela en la Magdalena, que pertenecía a la Orden de los Mercedarios, se componía de 124.406 metros cuadrados. Había sido adquirida en 1754.

-Terreno de los Mercedarios en el Partido de San Martín, quinta de 1.048.660 metros cuadrados.

- Un terreno de los PP. Mercedarios en la banda exterior del Río de las Conchas, situado media legua arriba del Puente Márquez, de 10.124.406 metros cuadrados. Solicitado en compra en 1839 por Don Juan Camilo Bravo Rueda.

-Don Amancio Alcorta solicitó comprar un terreno que fue de los PP. Mercedarios en el Partido de Moreno, situado sobre el Río de Las Conchas, de 19.483.106,92 metros cuadrados.

- Estancia de la Virgen de Luján, constaba de 80.995.248 metros cuadrados. Arrancaba el área desde el puente, al lado de la Ciudad de Luján, hasta lo que es hoy la Estación Cortínez, cuyos terrenos son cruzados por el camino nacional pavimentado (ruta número 7).

-Los bienes del Hospital de los PP. Betlemitas comprendían, en 1822, la estancia de "Las Fontezuelas", en Arrecifes, que tenía 10 leguas de circunferencia (21.542 hectáreas, 04 áreas y 36 centiáreas), con la casa de ladrillos cómoda para todas las gentes de servicio y un puesto de igual material, uno y otro con corrales para el ganado mayor y menor y con todos los útiles necesarios 
para las faenas del campo.

LA VALUACIÓN DE LAS EXPROPIACIONES DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, ERA EN EL AÑO 1949 DE m$n. 896.885.016,52.

PROPIEDADES DE LA CAPITAL m$n 1.149.000.000,00

PROPIEDADES DE LA PROVINCIA m$n 896.885.016,52

TOTAL m$n 2.045.885.016,52

El documento (de 1955) aclara que en este listado "no se han agregado muchos edificios y terrenos que se remataron, por la dificultad de poderlos ubicar, como tampoco las haciendas de los campos, por no poseer datos exactos, lo que representarían sumas elevadas".

¿Cuánto equivale esto a valores de hoy? En diciembre de 1955 un dólar valía 36 pesos moneda nacional, lo que da un total de 56,8 millones de dólares. En los hechos es muchísimos más, ya que comprende decenas de manzanas en zonas de mucho valor y de edificios. Si bien no es una lista oficial corrobora la dimensión de un hecho prácticamente olvidado por la historia y que hoy requiere un verdadero análisis de fondo.

El dato es que la iglesia no recuperó estas propiedades y al Estado (de entonces), esta acción de Rivadavia le sirvió para acomodar las cuentas y de paso, para presionar y disciplinar a la iglesia.
Un fragmento de los debates de la Convención Constituyente de Buenos Aires -extraído del folleto difundido en 1955-  explica finalmente por qué el Estado decidió dar aportes a la iglesia católica. Y la pregunta final es qué hubiese pasado si Rivadavia resolvía sus problemas económicos de otra manera:
 


Citado en la página


Una discusión de especialistas

  “el artículo 2 de la Constitución señala que el Estado Nacional sostiene el culto católico”. Y así los constitucionalistas discuten,   el alcance del verbo sostener. Dicen algunos que sólo un aporte económico y otros no, que es favorecer un poco más la religión”.

También es interesante ver que la reforma de 1994 “reconoce el derecho humano a la libertad religiosa”.

No confundir , no mezclar, no todo corresponde a la misma bolsa

Es importante al  hablar del sostenimiento de la Iglesia,  como de la relación Iglesia y Estado”  tener ciertos aspectos en claro.

En la Argentina no hay unión Iglesia y Estado, si los constituyentes del 1853 eludieron exprofeso dos extremos: uno que es el Estado confesional católico, es decir, un Estado que se define como Católico y que propugna la religión católica como  religión oficial del país. Eso no existe en la Argentina. Pero tampoco el otro extremo, que es el rechazo total de la religión en una  forma de laicismo extremo o de ateísmo. Se eligió una cuestión intermedia, se buscó una salida consensual. Muchos años de división se habían sufrido y lamentablemente se seguirían sufriendo por aspectos políticos.

 Otro error , y no se si ingenuo es mezclar  el aporte que el Estado hace a la Iglesia Católica  y también a las otras confesiones junto al que hace a la educación pública de gestión privada, en donde se incluye gran cantidad de colegios católicos, de otras confesiones e incluso laicos  en todo el país.

Con respecto al aporte que hace el Estado a la Iglesia   “el presupuesto anual del Estado Nacional Argentino destina una partida, que es cada vez más pequeña, pero que ronda los 140 millones para el sotenimiento de la Iglesia Católica”.Y como vimos deviene del concordato de 1966

Tampoco se debe confundir , lo que financia el Estado en la educación en sí como su fuese parte del sostenimiento de las confesiones religiosas (en el caso de que reciban aportes). En cuanto al aporte del Estado a los colegios, corresponde a los de todas las religiones y se basa en el principio de que los padres puedan elegir el tipo de educación que quieren para sus hijos. El aporte -que es sólo para la planta docente reconocida oficial- y está en función del nivel de la cuota. 


El aporte a las escuelas , se trata en definitiva de dar más opciones educativas a las familias, porque sin esa ayuda estatal muchos establecimientos, religiosos o laicos, no podrían funcionar.  Siempre es bueno ampliar las opciones educativas y que ambas “gestiones” se armonicen. Así lo reclama la libertad de enseñanza.

Lo mismo puede decirse en materia de protección del patrimonio cultural. Cuando el Estado coopera económicamente con la puesta en valor de un templo religioso de significación no está financiando a la iglesia o comunidad de que se trate, sino que está favoreciendo el cuidado del acervo artístico del país.


  Mons. Sergio Buenanueva, se pronunció  al respecto.“Yo estoy convencido y somos muchos los obispos que decimos que tenemos que cambiar este sistema. No podemos seguirlo manteniendo así porque, entre otras cosas, cada vez que hay una situación conflictiva alguien se acuerda del sueldo de los obispos y se arma este lío”,  

Respecto al actual sistema de destinación de fondos Mons. Buenanueva propuso cambiarlo y “asemejarnos a lo que ocurre en otros países, donde en la declaración jurada los ciudadanos cuando declaran sus ingresos, declaran que parte de esos ingresos pueden estar destinados a la religión a la que pertenecen o a otras obras que ellos destinan”. “Es decir, tenemos que seguir discutiendo el sistema actual en la Argentina. A mí me parece inapropiado. Tiene que ser revisado y adecuado a los estándares actuales de la sociedad moderna. No debería incluir solo la ayuda a la Iglesia Católica sino también a los otros cultos que existen en Argentina”.



CONVENTIO
INTER APOSTOLICAM SEDEM ET ARGENTINAM REMPUBLICAM *
ACUERDO
ENTRE LA
SANTA SEDE
Y LA
REPÚBLICA ARGENTINA

La Santa Sede reafirmando los principios del Concilio Ecuménico Vaticano II y el Estado Argentino inspirado en el principio de la libertad reiteradamente consagrado por la Constitución Nacional y a fin de actualizar la situación jurídica de la Iglesia Católica Apostólica Romana, que el Gobierno Federal sostiene, convienen en celebrar un Acuerdo.
A este fin, Su Santidad el Sumo Pontífice Paulo VI ha tenido a bien nombrar por su Plenipotenciario a Su Excelencia Reverendísima Monseñor Umberto Mozzoni Nuncio Apostólico en Argentina, y el Excelentísimo Señor Presidente de la Nación Argentina, Teniente General D. Juan Carlos Onganía, ha tenido a bien nombrar por su Plenipotenciario a Su Excelencia Dr. Nicanor Costa Méndez, Ministro de Relaciones Exteriores y Culto.
Los Plenipotenciarios, después de confrontar sus respectivos Plenos Poderes y habiéndolos hallado en debida forma, acuerdan lo siguiente:
Art. I
El Estado Argentino reconoce y garantiza a la Iglesia Católica Apostólica Romana el libre y pleno ejercicio de su poder espiritual, el libre y público ejercicio de su culto, así como de su jurisdicción en el ámbito de su competencia, para la realización de sus fines específicos.
Art. II
La Santa Sede podrá erigir nuevas circunscripciones eclesiásticas, así como modificar los limites de las existentes o suprimirlas, si lo considerare necesario o útil para la asistencia de los fieles y el desarrollo de su organización.
Antes de proceder a la erección de una nueva Diócesis o de una Prelatura o a otros cambios de circunscripciones diocesanas, la Santa Sede comunicará confidencialmente al Gobierno sus intenciones y proyectos a fin de conocer si éste tiene observaciones legitimas, exceptuando el caso de mínimas rectificaciones territoriales requeridas por el bien de las almas.
La Santa Sede hará conocer oficialmente en su oportunidad al Gobierno Argentino las nuevas erecciones, modificaciones o supresiones efectuadas, a fin de que éste proceda a su reconocimiento por lo que se refiere a los efectos administrativos. Serán también notificadas al Gobierno las modificaciones de los límites de las Diócesis existentes.
Art. III
El nombramiento de los Arzobispos y Obispos es de competencia de la Santa Sede. Antes de proceder al nombramiento de Arzobispos y Obispos residenciales, de Prelados o de Coadjutores con derecho a sucesión, la Santa Sede comunicará al Gobierno Argentino el nombre de la persona elegida para conocer si existen objeciones de carácter político general en contra de la misma.
El Gobierno Argentino dará su contestación dentro de los treinta días. Transcurrido dicho término el silencio del Gobierno se interpretará en el sentido de que no tiene objeciones que oponer al nombramiento. Todas estas diligencias se cumplirán en el más estricto secreto. Todo lo relativo al Vicariato Castrense continuará rigiéndose por la Convención del 28 de Junio de 1957.
Los Arzobispos, Obispos residenciales y los Coadjutores con derecho a sucesión serán ciudadanos argentinos.
Art. IV
Se reconoce el derecho de la Santa Sede de publicar en la Republica Argentina las disposiciones relativas al gobierno de la Iglesia, y el de comunicar y mantener correspondencia libremente con los Obispos, el clero y los fieles relacionada con su noble ministerio, de la misma manera que éstos podrán hacerlo con la Sede Apostólica. Gozan también de la misma facultad los Obispos y demás autoridades eclesiásticas en relación con sus sacerdotes y fieles. 
Art. V
El Episcopado Argentino puede llamar al País a las órdenes, congregaciones religiosas masculinas y femeninas y sacerdotes seculares que estime útiles para el incremento de la asistencia espiritual y la educación cristiana del pueblo.
A pedido del Ordinario del lugar, el Gobierno Argentino, siempre en armonía con las leyes pertinentes, facilitará al personal eclesiástico y religioso extranjero el permiso de residencia y la carta de ciudadanía.
Art. VI
En caso de que hubiese observaciones u objeciones por parte del Gobierno Argentino conforme a los artículos segundo y tercero, las Altas Partes Contratantes buscarán las formas apropiadas para llegar a un entendimiento; asimismo resolverán amistosamente las eventuales diferencias que pudiesen presentarse en la interpretación y aplicación de las cláusulas del presente Acuerdo.
Art. VII
El presente Convenio, cuyos textos en lengua italiana y española hacen fe por igual, entrara en vigencia en el momento del canje de los instrumentos de ratificación.
En fe de lo cual, los Plenipotenciarios arriba nombrados firmaron y sellaron este Acuerdo, en dos ejemplares, en la ciudad de Buenos Aires, a los diez días del mes de octubre del ano mil nueve cientos sesenta y seis.

UMBERTO MOZZONI
Nuncio Apostólico
NICANOR COSTA MÉNDEZ

Conventione inter Apostolicam Sedem atque Argentinam Rempublicam rata habita, die XXVIII mensis Ianuarii anno MCMLXVII Ratihabitationis Instrumenta accepta et reddita mutuo fuerunt. Exinde, scilicet ab eodem nuper memorato die, huiusmodi Conventio, inter Apostolicam Sedem atque Argentinam Rempublicam icta, vigere coepit ad normam articuli VII eiusdem Pactionis.


Material que puede consultarse sobre el tema 

https://www.researchgate.net/publication/324227367_Religiones_y_Estado_en_Argentina_entre_la_Constitucion_y_el_derecho_internacional

 https://e-archivo.uc3m.es/bitstream/handle/10016/22333/mariana_catanzaro_tesis.pdf

http://repositorio.udesa.edu.ar/jspui/bitstream/10908/758/1/[P][W]%20Tes.%20Ab.%20Ignacio%20Mendizabal.pdf

https://ridaa.unq.edu.ar/bitstream/handle/20.500.11807/113/Alberto_Rold%C3%A1n.pdf?sequence=1&isAllowed=y

http://repositoriouba.sisbi.uba.ar/gsdl/collect/posgrauba/index/assoc/HWA_2147.dir/2147.PDF

https://summa.upsa.es/high.raw?id=0000004793&name=00000001.original.pdf

http://seer.ufrgs.br/index.php/asphe/article/viewFile/42976/pdf_36

https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/6/2950/16.pdf
 



domingo, 12 de agosto de 2018

LOS DERROTADOS DE LA 1 INVASION INGLESA.CURIOSIDADES.



 Muchos compatriotas creen que el derrotado general William Carr Beresford, luego de su caída en Buenos aires, desaparece de la historia y no es así , es más se relaciona de forma increíble con nuestra historia posterior a 1806. 


Cuando Gran Bretaña se alió a España contra Napoleón, fue puesto al mando de una división en La Coruña, y en 1809 organizó el ejército portugués.
Fue reconocido como mariscal en el ejército portugués, y combatió junto al duque de Wellington




En 1812, dirigió un ejército anglo español contra los franceses, y obtuvo la victoria de Albuera; en esa victoria , uno de sus oficiales más importantes y destacados fue     el coronel José de San Martín, futuro libertador de Argentina, Chile y Perú.
Por esta victoria fue nombrado duque de Elvas en España y conde de Troncoso en Portugal. El mismo Wellington lo nombró su sucesor en caso de que él muriera.


BATALLA DE ALBUERA 

JOSE DE SAN MARTIN

Después de la derrota de Napoleón, BERESFORD siguió  al servicio de Portugal.
En 1816 pasó a Río de Janeiro, donde residía el rey Juan VI. En 1817   organizó un gran ejército portugués, pero se negó a tomar el mando mismo. Poco después, éste invadió la Banda Oriental y acabó con los ejércitos de José Artigas e incorporó ese territorio a Portugal.



JOSE GERVASIO DE ARTIGAS

Regresó a Inglaterra en 1821, donde continuó su carrera militar: entre 1828 y 1830, fue Ministro de Ordenanza (es decir, de equipamiento militar) del gabinete Wellington.


Otro tanto ocurre con el comandante del famoso Regimiento N° 71 de Highlanders, Dennis Pack, que combatirá en las campañas de Wellingtoon en España e incluso en Waterloo.

 

 

 

 

 

 

BANDERAS CAPTURADAS EN BS AS

 

 

 

 En tanto que el mismo regimiento que dejó sus banderas en Buenos Aires , y por ello desfilaba solo con el asta ya que la bandera perdida en combate se debe recuperar en combate, también participo de la decisiva batalla de Waterloo, y en el momento crucial de la misma, en el  que la infantería inglesa forma cuadros para resistir a la caballeria francesa,  el mismo Wellington elige situarse en el centro del cuadro del regimiento 71




 Curiosidades de la historia .
 FVD